En la vida no eliges a tu padre, ni a tu madre, ni a tus hermanos. No eliges el país donde naces, tu nombre, ni el color de tus ojos. Pero hay una cosa que eliges tú solo: a tus amigos. Yo, me he coronado eligiendo a los míos.
Dicen que cuando vas a morir ves toda tu vida en un segundo. Como en una película en primera fila y pantalla gigante. Te ves jugando en tu cuarto con tu amiga de toda la vida. A tu madre preparando la comida de tu cumpleaños. A tus amigos tirados en un parque. El primer amor. Si lo piensas, es bonito dedicar los últimos puñeteros segundos que vas a pasar en este mundo a ver la película de tu vida. Si, es bonito. Pero hasta que lleguen esos segundos me voy a dedicar a dar mi tiempo a la gente que quiero... A ellos, las mejores personas del mundo, y a las que, sin dudarlo, no cambiaría por absolutamente nada.
Gracias por un cumpleaños tan genial.
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